miércoles, 22 de abril de 2009

RELACIONES CUBA – ESTADOS UNIDOS

Después de 50 eneros, durante los cuales los gobiernos norteamericanos y el gobierno cubano no han podido mejorar, como se necesita, las relaciones entre ambos países. Todo parece indicar, que con el arribo a las presidencias de Barack Obama y Raul Castro se comienza a abrir la puerta de los cambios.

Ambos lideres han usado en diferentes momentos una misma idea, “SI SE PUEDE” y demostrando que, si se quiere, las ideas pueden hacerse realidad, ambos presidentes han dado los primeros pasos.

Comenzó Barack Obama con la permisión de que los cubanos americanos puedan viajar a Cuba mas de una vez por ano y con la autorización de que se pueda enviar la cantidad de dinero que se quiera de los EE.UU a Cuba mediante las remesas familiares. Acompaño las mismas con una solicitud al gobierno cubano; Que se reduzcan las altas tasas de cambio que el gobierno cubano cobra sobre el dinero que entra a Cuba desde el exterior, en estos momentos el gobierno cubano se queda con aproximadamente 20 dolares por cada 100 que cambia.

Le secundo Raul Castro con su planteamiento de que esta dispuesto a que ambos gobiernos se reúnan para discutir no solo lo relacionado con el embargo económico sino también sobre los derechos humanos y los presos políticos.

Muchos lideres de diferentes países se han pronunciado a favor de estos primeros pasos positivos. El primer ministro de Canadá Stephen Harper se pronuncio a favor de eliminar el embargo económico aunque planteo sus preocupaciones sobre los derechos humanos, libertad y democracia. El presidente de Brasil Lula da Silva planteo que Obama conseguirá vencer las resistencias internas en su país y avanzar en el restablecimiento de las relaciones con Cuba y el fin del embargo.

No me equivoco si me pronuncio en nombre de la mayoría de los alrededor de 14 millones de cubanos que queremos que dichos primeros pasos se conviertan en pasos firmes como los de una marcha olímpica. Que dichos pasos nos conduzcan por el camino del progreso individual, familiar y social. Ojala y no se produzca o fabrique un hecho que detenga esta marcha.

Somos también de los que creen que “SI SE PUEDE”, siempre que se piense en el bienestar de los pueblos.

miércoles, 1 de abril de 2009

BIOGRAFIA DEL HIJO DE JOSE MARTI

Conocer cada vez más sobre figuras relevantes que han hecho historia, nos acerca, indudablemente, a su imagen y principios, en otras palabras, se acorta la distancia hasta ellos.

Se conoce de la incalculable valía de la obra martiana en sus más disímiles vertientes, obra que cobró alas y ha trascendido en el tiempo de un lugar a otro del universo. Sin embargo, se revelan a cada paso aspectos interesantes acerca del Maestro, y que, para muchos, aún resultan del todo desconocidos.

Un aspecto de índole personal y familiar de la vida de José Martí lo constituye lo relacionado con los azares que colmaron la existencia de José Francisco Martí y Zayas Bazán, su hijo.

Aún inmerso Martí en intensas labores por lograr la independencia de Cuba, no desaprovechó momento alguno para después de nacido su hijo, dedicarle con el pensamiento y con la pluma, sus más humildes y profundos sentimientos.


Formando parte de su epistolario están hermosas muestras de infinito amor paternal, al mismo tiempo, de desesperación por la ausencia del pequeño y el futuro que este pudiera correr. Ejemplos palpables de esta situación aparece en las cartas a su esposa, la señora Zayas Bazán, con fechas de 1879 y 1881, la primera dirigida desde la Jefatura de la Policía un día después de ser preso, y la segunda, antes de unirse con ella en New York.

Lejos estamos de imaginar con certeza el lugar que ocupó en Martí la presencia de su hijo, pero si alguna huella llegó hasta nuestros días, sin lugar a otra alternativa, lo constituye la colección Ismaelillo, poemario que envuelto en velo de ternura, recoge el inmenso regocijo que produce en el padre la tenencia de su infante, la mayor de las veces ausente, como es conocido.

La preocupación y curiosidad de no pocos de cubanos por conocer algo más acerca de la simiente martiana ha estado latente siempre, de allí el interés de pretender dar luz a interesantes historias escondidas en documentos celosamente guardados en la propia ciudad de Camagüey.

Cuentan estos documentos que José Francisco Martí y Zayas Bazán pasó en nuestra ciudad algunos de sus primeros años e inició sus estudios en el prestigioso Colegio Escolapio San Calasancio, edificación que se conserva, situada en la calle Luaces No. 2, y que hoy la comparten la Escuela Provincial de Deportes (ESPA) y la Clínica Estomatológica Cerro Pelado.

Según relató el señor Armando Cortina de Varona, Secretario del Obispado de Camagüey, quien fuera, además, alumno de dicho colegio, que este recinto era solo para la instrucción de varones, y que en su interior se respiraba el aroma de numerosas plantas ornamentales. Cuenta también que las personalidades que impartían docencia, se caracterizaban por su rectitud y exigencia en grado elevado.

Allí en pleno corazón de la Ciudad de Puerto Príncipe, radicó el Instituto de Segunda Enseñanza, y con expediente No. 1201 del año 1889, matriculó José Francisco Martí luego de realizar exámenes de ingreso y obtener calificación de Aprobado. Firma el Acta de matrícula el 30 de setiembre de 1889, como Director del Instituto, el señor Betancur* Ronquillo, y como Presidente del Tribunal, el señor Agustín Betancur*. (* Fiel al original).

Realizó el joven todos los ejercicios de Bachiller y obtuvo finalmente la nota de Sobresaliente. Habiendo obtenido nota de Sobresaliente en la asignatura de Francés, el propio Director del Instituto solicita que José Francisco se presente a hacer Examen de Oposición al Premio de dicha asignatura.

Luego matricula en la Universidad de La Habana la carrera de Derecho, mas Cuba, al borde nuevamente de la insurrección, provoca que se interrumpan sus estudios dada la decisión de su familia de abandonar el país; esta, la familia Zayas Bazán, relumbrón de la burguesía criolla del Camagüey del siglo XIX. Parte hacia los Estados Unidos, apartándose el joven de un numeroso grupo de amigos que no vacilaron en sumarse a la lucha.

Enterado más tarde de la muerte de su padre, abandona la Universidad de Tray, lugar donde había continuado estudios. Se separa de su familia y solicita un puesto en cualquiera de las expediciones con destino a Cuba. Esta decisión determinó para siempre el curso de su vida.

Nuevamente en Cuba, en marzo de 1897 pasa a formar parte enseguida de las fuerzas del Mayor General Calixto García, ocupando el cargo de Artillero, la más humilde de las armas cubanas, y que en su mayoría estaban integradas por negros y ex esclavos. Más adelante le fue otorgado el cargo de Capitán y se desempeña en el Cuartel General del Departamento Oriental, donde se negó en repetidas ocasiones a recibir cualquier privilegio que pudiera apartarlo de la contienda.

Cuando termina la guerra, tanto intervencionistas como politiqueros se alejan de él, y por falta de dinero no puede continuar estudios de Derecho en la Universidad de la Habana, lo que le hace aceptar un cargo como empleado público en la Aduana.

Se convierte en un fiel amigo de Gonzalo de Quesada, amistad que, como se conoce, también lo fuera de su padre, y este en enérgica protesta ante el Gobierno, pide reincorporar a José Francisco al ejército. Lograda la petición, es el oficial que ordena la tropa en el cambio de banderas ante la Capitanía general, el 20 de mayo de 1902.

El gobierno de José Miguel Gómez se instaura en el período de 1909 a 1914, y el hijo de Martí fue ascendido, primero a Comandante, y después a Coronel, Jefe del Estado mayor. En otras etapas de la República se desempeñó en la Secretaría de Guerra, y finalmente, con el grado de General se retiró de las Fuerzas Armadas.

Manifestó su inconformidad a la tiranía machadista (1926- 1933), lanzando a la publicidad un llamado al pueblo cubano en su “Manifiesto a Cuba “. No pudiendo encontrar solución ante la opresión desatada, pasó a formar parte, con el cargo de Vicepresidente del ABC, una asociación política de carácter secreto y celular que empleó la lucha clandestina con el interés de desencadenar la insurrección popular. Este movimiento, una vez derrocado Machado, tomó lamentablemente otra orientación política, se convirtió en un partido político de gángsteres, lo que motivó que José Francisco, totalmente decepcionado, se alejara definitivamente del escenario público.

Se conoció de su matrimonio con María Teresa Bances y Fernández Criado, quien se convirtió en su fiel compañera y seguidora de los ideales martianos, fue una luchadora ferviente por la liberación de su Patria.

José Francisco Martí y Zayas Bazán murió en La Habana, el 22 de octubre de 1945, a la edad de 67 años.

jueves, 12 de marzo de 2009

CONCLUCIONES Y RECOMENDACIONES FUNDAMENTALES DEL CONVERSATORIO POR EL DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER.



El viernes pasado, la organización no Gubernamental sin fines de lucro “Consejo Cubano del Exterior” celebro el Día internacional de la Mujer. Fue un encuentro muy especial, lo hicimos mediante un conversatorio donde tratamos temas de interés para las mujeres cubanas que viven en el exilio.

Recibimos a nuestras damas con una flor, una postal dedicatoria del Consejo Cubano y un Cubalibre. Nos sentamos , de forma un poco informal, conformando un gran circulo. Fue muy agradable y provechoso ver a las siempre lindas y elegantes mujeres tanto cubanas como de otras nacionalidades, conversando apasionadamente, ofreciendo sus experiencias, emitiendo sus opiniones.

Tuvimos representaciones de otras nacionalidades, que nos estimularon con sus intervenciones.
Estuvieron presentes:Italia, Inglaterra, Líbano, México, Perú, Moldavia, entre otras.

Se destacaron una medico especialista en inmonología, una ingeniera en telecomunicaciones, una ingeniera mecánica, una licenciada en microbiologia que con sus intervenciones impregnaron a la actividad del profesionalismo necesario.

Nos acompañaron también mujeres del Consulado Cubano a las que les fue de mucho provecho el haber participado, porque adquirieron nuevos conocimientos sobre las interioridades de la vida de la mujer cubana en el exterior.

Una cubana presente , que lucha con fervor por la creación de su propia dulceria , nos obsequio un gran cake para la actividad. Al finalizar el conversatorio nos reunimos alrededor del mismo y cantamos felicidades, en su día, a todas las mujeres del mundo.

Conclusiones y recomendaciones:

-No se puede tener miedo y hay que ser perseverante. Ni la barrera del idioma ni el burocratismo pueden amedrentarnos. Así concluíamos cuando después de varios planteamientos, escuchábamos a una de las asistentes decir que cuando aun no tenia suficiente dominio del idioma, se presento en la Universidad de McGill para estudiar una maestría dentro del dominio que había estudiado en Cuba, después de muchas gestiones no la aceptaron. Siguió perseverando en la Universidad de Montreal y luego de enviar mas de 200 correos electrónicos para conseguir un tutor, recibió la aceptación de uno. Hoy se encuentra haciendo un doctorado en dicha Universidad de Montreal.

-Se puede trabajar como asistente en farmacia sin necesidad de tener un titulo, pasando un pequeño curso practico es suficiente. La profesora que imparte dicho curso ofreció sus coordenadas para que la pudieran contactar las interesadas.

-Si bien es cierto que el ingles es muy importante en Canadá y como idioma internacional, es importante también saber que , para los que viven en Quebec, con el francés es mas fácil conseguir un curso, ya sea en la universidad, en una escuela para técnicos medios o en una de oficios y que después de pasado un curso es mucho mas fácil insertarse laboralmente. Depende entonces de las características, posibilidades y objetivos de la persona.

-Se explicaron las tres variantes que en Quebec se pueden utilizar por los médicos para poder revalidar el titulo y poder insertarse laboralmente. Se dieron las coordenadas para poder contactar con la persona que posee toda la información al respecto.

-Se hace mucho mas difícil la inserción para las personas que emigran a un país pasados ya los 40 o 50 anos,pero no es imposible y ejemplo de ello lo tenemos en dos mujeres, de las asistentes, que exponían que luego de muchos esfuerzos y tropiezos, una que era ingeniera en telecomunicaciones en Cuba logro estudiar e insertarse laboralmente como técnica en telecomunicaciones y otra que en Cuba trabajaba como técnica en microbiologia hoy pasa un curso de técnica en procesamiento de alimentos, donde se siente muy bien.

-No se pudo concluir la preferencia de que nuestros hijos estudiaran mejor en una escuela publica en francés, en una escuela internacional o en una escuela en ingles. Lo que se concluyo es que no perdamos algo que caracteriza a la familia cubana que es la preocupación por la educación de nuestros hijos, que no permitamos que antivalores como el consumismo, el individualismo, el exceso de televisión, etc, se apoderen de ellos. O sea lo mas importante es la persona en si y la influencia de la familia.

-Amigos de otras nacionalidades nos decían que ellos estaban admirados por la voluntad de los cubanos de hacer encuentros como este conversatorio, donde se pone de manifiesto el interés de ayudarnos, la perseverancia por el triunfo, que no perdamos eso que entre sus compatriotas es muy difícil lograr.

Es imposible plasmar en un articulo lo provechoso que significo el haber participado en este intercambio por el Día Internacional de la Mujer, solo los que asistimos podemos valorarlo en su justa medida. Cuantas nuevas informaciones llegaron a cuantas personas que hoy les están facilitando su quehacer diario y su futuro inmediato, cuantas nuevas amistades surgieron que hoy se dan la mano solidaria para ayudarse a avanzar, cuanta esperanzas se introdujeron en nuestros espíritus para estimularnos a seguir luchando por nuestro bien y el de nuestras familias.

Eventos similares a estos son los que la Organización no Gubernamental sin fines de lucro “Consejo Cubano del Exterior” continuara realizando. Mantengamos el contacto, incorporemos a nuevas personas y ayudémonos a bien construir esta nueva vida en estos nuevos países.

Los esperamos......

lunes, 9 de marzo de 2009

"Origen y Causa de la Nacionalidad Cubana" "por John Pérez-Sampedro

Ninguna nación nace de un solo hecho o de una sola idea. La nacionalidad, no importa en que latitud del planeta surja, se va formando poco a poco. Mucho se ha escrito sobre el origen y causa de la nacionalidad cubana. Los libros de historia destacan decenas de hechos, los cuales contribuyeron a formar el carácter del criollo, como le llamaban despectivamente los españoles a esa mezcla con el negro y hasta a los mismos hijos de españoles nacidos en Cuba.

A mediado del siglo XVII, por razones que la obligaron a concentrar todos sus esfuerzos en Europa, España abandonó la Isla. Durante esa época que duró muchos años, pasaban meses sin que un sólo barco español llegara a Cuba. La Isla sobrevivió la escases gracias al comercio con los "Hermanos de la costa." Por muchos años, esa crisis unió a los españoles y a los criollos en una causa común.La toma de la Habana por los ingleses, logró igualmente, que los criollos y los españoles se unieran en la defensa de la ciudad.

Pero quizá uno de los hechos más determinante en el desarrollo de la nacionalidad cubana, fue la discriminación de los "criollos" por parte de los españoles. Tan fuerte era ese sentimiento, que los padres menospreciaban a sus propios hijos, por el mero hecho de haber nacido en Cuba. Ese conflicto familiar se puso de manifiesto en la magistral obra de Cirilo Villaverde; "Cecilia Valdés".

La obra describe fielmente los problemas sociales de la Cuba colonial del siglo XVIIII, donde el padre español Don Mariano, no tenía relación con su hijo criollo y este a su vez, era protegido por su madre, la cual, en el mensaje de la novela, representaba a Cuba. Y yo me pregunto: ¿Acaso no fue esta crisis social el factor determinante que hizo que los "criollos", al no poder aspirar a ser españoles, dejaran de mirar hacia España como la Patria que los despreciaba y los rechazaba? ¿No fue acaso esta crisis social, lo que impulsó a los criollos, por primera vez, a mirarse a sí mismo introspectivamente, como lo que en definitiva eran ya, . . . . parte de una Nueva Tierra, . . . . .ciudadanos de una Nueva Nación; cubanos?

Otro de esos aparentemente hechos aislados que contribuyó a la formación de la nacionalidad cubana, fue la rebelión de los vegueros, en su mayoría canarios, los cuales protestaron en contra del control de precios del tabaco, impuesto por España. La que además los obligaba a utilizar solamente barcos españoles para la exportación.

Este incidente fue el equivalente de la revuelta del Boston Tea Party en Norteamérica, el cual también marcó un momento importante en la formación de la nacionalidad Norteamericana.


Vale notar, que los primeros colonizadores españoles que llegaron a Cuba fueron en su mayoría andaluces. Si por un lado es cierto que los andaluces eran hombres de gran talento artístico y de gran valentía y determinación; característica de personajes tales como; Hernán Cortés. también hay que reconocer que la forma en que pronunciaban el castellano, dejaba mucho que desear.
Esto explica porqué el cubano no pronuncia las (s) y recorta algunas palabras al estilo andaluz. Pero también explica porque nos enfrentamos con determinación a la adversidad como lo hemos demostrado en este largo exilio, en muchas partes del mundo.

Al comienzo de la guerra de independencia de 1895, cuando España se dio cuenta que el General Martínez Campos no podía contener, las cargas de los mambises y su creciente popularidad, lo suplantaron por el General Valeriano Weyler. Weyler, un hombre sin escrúpulo, trató de evitar que más criollos se unieran a los mambises, creando los infames campos de concentraciones, en los cuales murieron, 321,934 cubanos, entre hombres mujeres y niños, muchos de hambre, otros de enfermedades. Aún así, cuando España finalmente reemplazó al General Weyler, los mambises contaban con un ejército de más de 60,000 voluntarios.

Nada contribuyó más a la creación de la nacionalidad cubana que la guerra de 1895, donde los criollos, que nunca fueron reconocidos como españoles por la "Madre Patria", negaban ahora al filo del machete, el derecho de los españoles a llamarse dueños de Cuba.

Fue en Cuba donde mejor se fundieron los tambores africanos, junto con la marímbula, el bongó y la clave, con el tres y la guitarra europea para formar el Son y el Son Montuno. Este último incluía improvisaciones vocales, las que un siglo más tarde inmortalizara a nuestra Celia Cruz con su famosa "azúcar".Podemos decir con orgullo, que ninguna nación del mundo, ha contribuido a la música como lo ha hecho Cuba. Fue en la Isla Mágica donde el ritmo encontró la melodía, para producir un derroche de géneros musicales, tales como el Son, el Son Montuno, el Dansonete, el Danzón y más tarde, la Rumba, el Cha,Cha,Cha, el Mambo, la Guaracha y la Salsa. Con pocas excepciones, estos géneros alcanzaron popularidad internacional y ayudaron a moldear y reafirmar la nacionalidad cubana.

La poesía, nativista igualmente ayudó a plasmar la cubanía en las plumas de los poetas Manuel de Zequeiro y Manuel Justo Ruvalcaba. Este último con su "Oda a la Piña", la cual es considerada la primera poesía cubana. La poesía costumbrista se vistió de gala con el poeta Bayamés, Cristóbal Nápoles Fajardo, conocido como "El Cucalambé" (1829-1862) Su famosa poesía a la guayabera le valió el honor de que el gobierno de Tomás Estrada Palma decretara el 1 de Julio, fecha de nacimiento del Cucalambé, como el día de la guayabera.

"Oh guayabera camisa de alegre botonadura, Cuatro bolsillos, frescura, de caña brava, fuiste guerra mambisa con más de un botón sangriento, cando el heróico alzamiento y por Bandera tiene algo de guayabera que viste al galán del viento. Invasora espirituana, comenzaste la invasión y entre Júcaro y Morón te llamaban "La Trochana". Te quiso, Camagüeyana el Camagüey noble y bravo, hasta que al fin, desde el Cabo de San Antonio a Maisí Cuba no viste sin tí onda fresca del Yayabo."

En 1790 apareció la primera edición del "Papel Periódico de la Habana". Esto hizo que la burguesía criolla lograra un espacio importante y preparara el camino para que pocos años más tarde; poetas tales como: Julián del Casal, Juan Clemente Zenea, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Juana Borrero, José María Heredia, José Martí y decenas de otros poetas y escritores forjaran con su pluma la nacionalidad cubana. Más tarde, a principios del siglo XX surgió la poesía negra la cual hasta hoy es la única expresión poética verdaderamente autóctona cubana.

Pero estos y muchos otros hechos que sin duda moldearon la personalidad del cubano, no son nada comparado con el simple llamado de la tierra. Ese misterio de las coordinadas, latitud y longitud que define ese pedazo de tierra que nos vio nacer y que llamamos Patria. Esa fuerza misteriosa, ese llamado incomprensible de la tierra, lo encontramos en cualquier latitud. Tanto los musulmanes del desierto de Arabia, como las tribus de los indios norteamericanos, aunque nómadas, tenían en común el amor a la tierra. Los primeros, movían sus campamentos por el desierto de acuerdo a los movimientos de las caravanas de mercaderes y los indios seguían al búfalo, del cual utilizaban la carne para el sustento diario, la piel para sus ropas y sus tiendas y los huesos para herramientas e utensilios. Pero siempre regresaban a sus campamentos de invierno o de verano en el mismo sitio, y le llamaban "Su Tierra" y por defenderla, lucharon y murieron en vano contra el poderoso usurpador europeo.

Ese sentimiento inexplicable, esa magia por la tierra que sentimos todos, la entiende mejor el emigrante y más aún el exiliado, no importa en que parte del mundo haya nacido. Pero a través de siglos, más de un extranjero ha coincidido, que de la tierra cubana emana una energía poderosa y misteriosa.

En mi último viaje a España, sentado en un banco de un parque de la ciudad de Lugo, de donde eran mis abuelos, sostuve una conversación con un octogenario local que nunca olvidaré. Cuando le dije que yo era cubano, fue como si hubiera roto un dique. El anciano comenzó a narrar la historia más enigmática que jamás haya escuchado. Me aseguró que . . . "Cuba era una Isla Mágica, la cual todos querían visitar, pero de donde nadie regresaba." Me dijo que . . . "por muchos siglos los pueblos españoles se quedaban sin jóvenes. Todos querían visitar la "Isla del Amor" como le llamaban a Cuba en España, "La Isla Mágica".

A raíz de la independencia de Cuba en 1902 y justo a tiempo para ayudar en el desarrollo de la república, llegaron a Cuba más de un millón de canarios y asturianos. Los canarios se ubicaron mayormente en el campo y los asturianos en las ciudades. Hasta los soldados del ejército español se quedaron en la Isla.

El poeta, historiador y ensayista Dr. José Sánchez-Boudy, ha escrito y dictado importantes conferencias sobre el tema de la nacionalidad cubana. Él habla de "la magia del entorno cubano, del paisaje telúrico de la "Isla Mágica" . . . . . "que te hala y te envuelve hasta que te sientes parte de él. . . .". Y cuenta en una de sus anécdotas que su padre un inmigrante asturiano, solía decir que deseaba algún día regresar a España. Un amigo español que lo escuchó, le dijo: "José, tu no vas nunca a regresar a España, tu te mueres aquí, porque en Cuba hay bejucos que salen de la tierra y te alan y te amarran y no te dejan ir" . . .Y así fue. Yo mismo he sentido la magia del entorno de la campiña cubana y así lo expreso en una de mis décimas a Cuba:

"Quiero morir en el monte con el rumor de las palmas, donde se curan las almas, cuando el trinar del sinsonte y el sol en el horizonte nos contagia el corazón Quiero morir de emoción,
si es mi dicha el pensamiento, de oír el rumor el viento cual si fuera una canción".

En una de sus poesías nativistas, mi esposa, la poetiza camagüellana Mary Pérez-Sampedro, expresa por igual la magia del entorno cubano en "Lamento Cubano""Allí vi al Guajiro bueno cantar con un pie forzado, vi al pequeño con su perro correr por la guardarraya, subí a las matas de mango, arranque la fruta verde y me senté en sus raíces a comérmela con sal. Comí harina con boniato, chícharo con arroz blanco.

Cuando Colón pisó tierra en Cuba y dijo: "Esta es la tierra más bella que ojos humanos hayan visto", no se refería a la belleza solamente. Colón sintió la energía mágica de Cuba y esos bejucos de que hablaba el viejo asturiano y no encontró vocablos para explicar que en aquel instante sintió la magia de esa Tierra.

La nacionalidad cubana la creó el criollo habanero Padre Félix Varela, cuando enseñaba derecho constitucional y filosofía en el Instituto San Carlos de Cayo Hueso. La creó el negro Salvador cuando a principio del siglo XVII, luchando junto a los españoles en defensa de su ciudad, le cortó la cabeza al pirata francés Alberto Girón. La creó el capitán habanero Don Santiago de Pita cuando escribió en 1733 la primera obra teatral de autor cubano " El Principe Jardinero y Fingido Cloridano," La creó el gallego Vasco Porcallo de Figueroa , cuando tuvo hijos con 300 negras en la ciudad de Camagüey. La crearon, Maceo, Gómez, Céspedes, García, Agramonte y miles más de soldados desconocidos, de patriotas cuyos nombres no supo registrar la historia. La crearon los mambises, esos criollos, blancos, mulatos y negros descalzos, que con el machete en la mano y al grito de "Viva Cuba libre", forjaron la nación cubana. La crearon los tabacaleros cubanos en Tampa y Cayo Hueso. La creó José Martí, cuando escribió sus versos sencillos, y cuando inspirado en enseñanzas de ética y moral del Padre Varela, plasmó con su pluma el alma de una República que nunca llegó a ver. Pero hasta que murió en "Dos Ríos", nunca dejó de escuchar el llamado de su tierra y de las palmas que. .."son novias que esperan". .

Sí Martí sintió la magia de la Tierra, como la sentimos todos en este largo exilio, de acuerdo a nuestra capacidad individual de percepción, y cada uno de nosotros, en la medida que nos corresponde, sentimos el llamado misterioso de la "Isla Bruja" que nos reclama y el calor de "los bejucos que salen de la tierra y nos alan y nos amarran" y nos envuelven, porque somos parte de esa Tierra ......... Somos Cuba.

viernes, 13 de febrero de 2009

¿Quien era Félix Varela?

"DESENGAÑÉMONOS: Constitución, Libertad, Igualdad, son sinónimos y a estos términos repugnan los de esclavitud y desigualdad de derechos".
"Vemos llegar el momento en que las cosas deben variarse y que lo más prudente sería preparar al pueblo para un cambio político inevitable; pero decir esto es un crimen."
"Los hombres de América nacen con el amor a la independencia... han tenido sus desavenencias sobre el modo de ser libres, pero en un momento de descuido, abren el pecho y se lee: INDEPENDENCIA".
Félix Varela

Muchas personas oyeron por primera vez el nombre de Félix Varela durante la visita del Papa Juan Pablo a Cuba en 1998, cuando el Pontífice, en solemne acto oficial en la Universidad de La Habana, le rindió homenaje. Posteriormente, el nombre de Varela ha sido propuesto para el proceso de beatificación en la Iglesia Católica. Esto daría a pensar que Félix Varela era un religioso, lo que es cierto. Sin embargo, era eso y mucho más. No se exagera al decir que Varela es el padre de la identidad cubana, y uno de los creadores del ideal de independencia para Cuba y Puerto Rico. El Padre Varela es reconocido, dentro y fuera de Cuba, como el primero que pensó y luchó por la independencia de la nación y se le considera, además, como el inspirador directo de José Martí.

Félix Varela y Morales nació el 20 de Noviembre de 1788 en la casa de sus padres en la calle Obispo, entre Villegas y Aguacate en la Ciudad de la Habana. Sus padres fueron Don Francisco Varela, español, teniente de infantería quien se casó con Doña Josefa Morales, santiaguera y ama de casa. Félix era el tercer hijo y sus dos hermanas se llamaban María de Jesús y Cristina.

A la temprana edad de tres años muere la madre de Varela y el niño huérfano, con sus dos hermanas, queda al cuidado de su abuelo Don Bartolomé, quien pronto fue trasladado por sus trabajos como militar a San Agustín de la Florida, a donde se lleva a Félix, que apenas sabía hablar. Félix inicia sus estudios primarios con el Padre O´Reilly, que le enseña latín, gramática y violín. Cuando llegó el momento de empezar sus estudios secundarios, Félix regresa a La Habana. Su padre había muerto y el abuelo soñaba con hacer de él un valiente y honrado militar, según la tradición familiar. Cuando tenía 14 años su abuelo le propuso empezar la carrera de cadete en una escuela militar, pero Varela pide entrar a un seminario para hacerse sacerdote.

Félix Varela comienza sus estudios para sacerdote en el Seminario "San Carlos" de La Habana. Varela estudia, a la vez, en la Universidad de La Habana, y es tan decidido y audaz su empeño que a los 19 años comienza a heredar las cátedras de sus propios profesores. A los 23 años, el 21 de diciembre de 181, recibe la ordenación sacerdotal en la Catedral de La Habana.

Con 24 años de edad el Padre Varela es nombrado por el Obispo Espada profesor de Filosofía, Física y Ética en el Seminario. Allí prepara el primer laboratorio de Física y Química que tiene el país: cajas galvánicas, tubos de ensayo, máquinas neumáticas, sistema planetario móvil y otros instrumentos para la enseñanza de las ciencias mediante la experimentación. El P. Varela enseña con los métodos pedagógicos más adelantados. Pese a que, según testimonio de José de la Luz y Caballero, dominaba el latín como su propia lengua, renovó la enseñanza de la época utilizando el español en sus clases y libros, en los que abandonó el escolasticismo imperante por la filosofía ecléctica e introdujo la experimentación en el estudio de las ciencias. Da mucha importancia a que sus alumnos aprendan a razonar con sus propias cabezas; lo importante es que aprendan a pensar y a decidir por sí mismos. Por eso, el destacado maestro José de la Luz y Caballero, discípulo de Varela, dijo: "Mientras se piense en Cuba, se pensará con respeto y veneración en el primero que nos enseñó a pensar".

El P. Varela formó en las aulas del Seminario San Carlos a los mejores hombres de su época. Los frutos de su labor como maestro se muestran en aquellos patriotas como: José A. Saco, Domingo del Monte, literato y protector de escritores y artistas, y José de la Luz y Caballero. Heredero de las enseñanzas de estos hombres y a su vez alumno del Seminario fue también Rafael María de Mendive, el maestro de Martí. Varela abrió, el primero, el camino de la educación para todos cuando dijo: "La necesidad de instruir a un pueblo es como la de darle de comer, que no admite demora..." . "Quién puede negar que es más ilustrado un pueblo en que todos saben leer y escribir".

En el tiempo en que el Padre Varela fue profesor en el Seminario realizó otras actividades para el fomento de la cultura de nuestro país: fundó la primera Sociedad Filarmónica de La Habana, ingresó y trabajó en la Sociedad Patriótica de Amigos del País, escribe obras de teatro que se presentan en escenarios habaneros y escribe libros de textos para estudiantes de Filosofía. En 1817 es admitido como socio de número en la Real Sociedad Económica, que más tarde le confirió el título de Socio de Mérito. Por estos años aparecieron sus discursos en Diario del Gobierno, El Observador Habanero y Memorias de la Real Sociedad Económica de la Habana.

Cuando en 1820, a raíz del establecimiento en España de la constitución de 1812, fue agregada la cátedra de Constitución al Seminario de San Carlos, la obtuvo por oposición. A los 32 años, el 18 de Enero de 1821, el Padre Varela inaugura en el Seminario de San Carlos, lo que resultó ser la primera Cátedra de Derecho de América Latina. Los jóvenes de La Habana se apiñan en las puertas y ventanas donde Varela imparte las clases. Allí se enseña por primera vez en estas tierras la legalidad, la responsabilidad civil y el freno del poder absoluto. Allí se cultiva la semilla de liberación y dignidad humana que el P. Las Casas había sembrado siglos atrás. El mismo Varela llama a estas clases "la Cátedra de la Libertad y de los Derechos Humanos, la fuente de las Virtudes Cívicas y la base del gran edificio de nuestra felicidad". Aunque solo pudo ejercerla por tres meses, su contribución al desarrollo del derecho constitucional y su defensa de los derechos humanos frente al despotismo regio y la tiranía estatal tuvo una gran repercusión en la conciencia de la naciente nación cubana. En verdad, aquella Cátedra de Constitución fue donde el padre Varela proclamó por primera vez en Cuba el carácter inalienable y sagrado de los derechos humanos. Allí fue donde defendió con claridad y valentía el derecho de los pueblos a tener su libertad y a elegir sus propios gobernantes. Allí fue en fin donde sembró las ideas políticas que más tarde habrían de conducir inevitablemente a la lucha por la independencia de Cuba.

Varela solo pudo ejercer la cátedra por tres meses en 1821, porque fue electo poco después diputado a las Cortes de 1822, lo que demuestra el valor que el Pueblo daba a sus ideas. El 22 de diciembre del mismo año presentó en las Cortes de Madrid, con otras personalidades, una proposición pidiendo un gobierno económico y político para las provincias de ultramar. También presentó un proyecto (reproducido en la Revista Cubana en 1935) pidiendo el reconocimiento de la independencia de Hispanoamérica y escribió una Memoria que demostraba la necesidad de extinguir la esclavitud de los negros en la Isla de Cuba, atendiendo a los intereses de sus propietarios, que no llegó a presentar a las Cortes. Al ser reimplantado el absolutismo por el rey Fernando VII, tuvo que refugiarse en Gibraltar, pues fue condenado a muerte por sus ideas de avanzada.

El 17 de diciembre de ese año llegó a Estados Unidos, donde se vio obligado a vivir el resto de su vida. Primero en Filadelfia y después en Nueva York, publicó el periódico independentista El Habanero, que entraba subrepticiamente en Cuba. Redactó junto a José Antonio Saco, El Mensajero Semanal. En Nueva York publicó en 1830 el periódico The Protestand Abriger and Annotator, en el que defendía la fe católica frente a los ataques de los protestantes. Colaboró en El Revisor Político y Literario, Revista Bimestre Cubana y Recreo semanal del bello sexo.
Abrió varias escuelas para niños y desplegó una amplia labor religiosa, lo cual le ganó rápido prestigio. En 1837 fue nombrado vicario general de Nueva York. En 1841 el claustro de Teología del Seminario de Santa María de Baltimore le confirió el grado de Doctor de la Facultad. También publicó muchas obras. En colaboración con Justo Vélez escribió Máximas Morales y Sociales, Instrucciones sociales y morales para la juventud e Instrucciones morales y sociales para el uso de los niños. Con el seudónimo "Un paisano suyo" publicó la primera edición de las Poesías (Nueva York, 1929) de Manuel de Zequeira. Tradujo del inglés el Manual de práctica parlamentaria para uso del Senado de los Estados Unidos (Nueva York, Henrique Newton, 1826), y Elementos de Química Aplicada a la agricultura (Nueva York, Imp. De Juan Gray, 1826) de Humphrey Davy. Discursos suyos aparecieron en Revista de La Habana y El Kaleidoscopio.
Habiéndose resentido su salud desde 1846, se vio en la necesidad de viajar tres veces, en busca de mejor clima, a La Florida. Murió en San Agustín, Florida, Estados Unidos el 25 de febrero de 1853. Después de instaurada la República, sus restos fueron trasladados a La Habana, donde está enterrado en la Universidad.

Nota: Tomado de varias fuentes, incluyendo El Centro Félix Varela de La Habana.

domingo, 8 de febrero de 2009

Cuba: 50 años antes

por Manuel Cereijo

Cuba contaba con un moderno y eficiente sistema de bancos comerciales. Existían 48 bancos comerciales con 273 sucursales y 8,035 empleados. También operaban 11 bancos de capitalización y ahorro dedicados a facilitar planes de construcción de viviendas particulares.

En 1957 y 1958, el total de depósitos fue superior a mil millones de pesos, de los cuales los bancos cubanos controlaban el 63%. El peso cubano se cotizaba a la par con el dólar. En 1958, Cuba ocupaba el tercer lugar entre los países latinoamericanos en reservas de oro, dólares y valores convertibles en oro por $373 millones. El ingreso nacional bruto era de $2,834,000,000 para una población de 6,630,921 habitantes, 40 lugar en el mundo según la escala de Ginsburg. El presupuesto era de $400,000,000, lo que colocaba a Cuba como el país del per capita presupuestal más alto de América Latina.

Había un total de 159,958 fincas, con una superficie de 9.083,916 hectáreas. Existían 161 centrales azucareros, de los cuales 121, o sea, un 75%, eran de dueños cubanos. La zafra de 1958 fue de 5,613,332 millones de toneladas, y como subproducto se obtuvieron 230,684,742 millones de galones de melaza.

Más de las dos quintas partes de la extensión total de las fincas de Cuba se destinaba a la cría de ganado vacuno, con 6,000,000 de cabezas de ganado, o sea, una proporción de 0.83 de res por habitante, que casi triplica el per capita mundial, que era de 0.32. En 1958 se calculó en 835,000 el número de reses sacrificadas para el consumo, o sea, más del 10% de la existencia total. El precio de la carne de res era de $0.38 por libra, por debajo de casi todos los países de América Latina.

La producción doméstica de arroz fue de 256,000 toneladas métricas, que representaba un 50% de las necesidades del mercado nacional, siendo Cuba el tercer productor de arroz de América Latina. Se produjeron 56,000 toneladas métricas de frijoles.

En 1958 existían en Cuba un total de 38,384 fabricas y 65,872 establecimientos comerciales de todas clases y tamaños que representaban más de $4,778 millones. Cuba tenía una industria refinadora de petróleo con capacidad superior a las necesidades del país. La industria textil abastecía más del 65% del consumo doméstico, y la del calzado, más del 90%. La producción de fertilizantes químicos fue de 330,000 toneladas en 1958. La variedad de los productos de las industrias era de 10,000 artículos diferentes.

La producción industrial de Cuba hizo que se aumentara la producción de energía eléctrica. La energía es el indicador más preciso y útil del desarrollo general de una economía. Cada 200 kilovatios hora de electricidad producida anualmente equivalen a la capacidad de trabajo de un obrero. De acuerdo con la tabla de Ginsburg, que incluía a 124 países, Cuba ocupaba el sitio 25, con 11.8 megavatios hora anuales. La media mundial era de 10, y sobre ella se encontraban sólo 29 países. Cuba ocupaba el primer lugar en Latinoamérica.

En 1958 Cuba era, en relación a su área, el país de este hemisferio que poseía mayor longitud de vías férreas, 1 km de vía por cada 8 km cuadrados de superficie, para un total de 18,059 km de vías ferreas. El número de automóviles particulares ascendía en 1958 a 140,267, uno por cada 27 habitantes, tercer lugar de este continente. El número de teléfonos instalados en 1958 era de 191,414, o sea, un teléfono por cada 38 habitantes, sólo superada por Argentina y Uruguay en América Latina.

Había 160 estaciones de radio y un millon de radiorreceptores, el primer lugar en América Latina. La primera estación de televisión fue inaugurada en 1950, y en 1958 había 23 estaciones transmisoras, incluyendo dos en colores. Había 400,000 televisores, un televisor por cada 17 habitantes. Además, había 600 salas de cine, segundo lugar de este hemisferio americano.